miércoles, 4 de diciembre de 2013


El vampiro de de Silesia
Minotauro
ISBN: 978-84-450-0171-4

Marzo de 2009: el profesor Adriano Toscanelli, junto a un equipo de arqueólogos, descubre una fosa común en una isla de Venecia. En su interior se halla una cripta oculta tras los huesos de los apestados que fueron enterrados allí y el cuerpo de una mujer salvajemente torturada cinco siglos atrás. La conmoción se torna más intensa cuando comprueban que, en un ejercicio de crueldad infinita, estando aún con vida, sus agresores introdujeron un ladrillo entre sus dientes, desencajándole la mandíbula. 

Me gusta el género de terror y sobre todo las historias clásicas de vampiros. El vampiro de Silesia, tiene como punto de partida una interesante propuesta, pero también el riesgo de un tema demasiado tratado con planteamientos que han subvertido el sentido original de uno de los mitos más representativos del género de Terror.

Tras un principio algo vacilante, que resulta algo confuso tanto en acontecimientos como en el lenguaje utilizado para describir las escenas, que luego encajara en la historia perfectamente, la gran novedad es que el autor, al que confieso no conocía pese a su popularidad como periodista, ha sabido darle un renovado aire manteniendo el encanto de aquellos vampiros de los orígenes.

Lorenzo Fernández, recupera el tema tal y como se contemplaba en la tradición eslava, en la que los seres infernales, eran vistos como unos rasgos mucho menos humanizados a aquellos con los que la literatura los trato con posterioridad. El referente no es el aristocrático personaje surgido en la literatura romántica, sino esa mezcla de interpretación folclórica de unos hechos documentados, aquellas epidemias que asolaban Centroeuropa asociadas por la mentalidad cientifista a la rabia, o a enfermedades similares y recuperando escenarios donde la superstición se hizo fuerte en tiempos de crisis en medio de la dureza del paisaje. Da un toque original al introducir la voluntad del hombre, la ambición desmedida que roza la locura, y a instituciones sagradas. Hay una mezcla de referencias no habituales que contribuyen a dar a la historia un tono inquietante, en la que los vampiros no son los seres más terribles a los que temer.

El protagonista es un personaje a la deriva, solitario, alcohólico, desorientado y tenaz, No podemos sentirlo como alguien heroico, es más bien es un personaje de tragedia griega que se ve obligado a seguir una dirección manipulado por todos hasta encontrarse con sus orígenes y su destino.

La novela empieza con unas escenas que no terminamos de encajar a la primera, resultan borrosas en su planteamiento inicial, un salto al pasado en el que nos embarga la duda de que estas situaciones estén bien planteadas como puerta de entrada a la aventura. Esto tal vez nos proporcione una cierta incomodidad, pero en este sentido la novela va a más y conforme vayamos leyendo descubriremos que encajan con el personaje y en el argumento. Hay una doble acción, la del pasado, construida a base de diarios, artículos e informes, y la de la actualidad y en ambas saltos hacia atrás que dan al protagonista, de cada momento los hilos de los que tirar y enlazar las dos realidades temporales.

Siguiendo la investigación del protagonista vamos descubriendo las piezas del puzle, algunas de ellas presentadas de antemano. Aunque adivinemos el desenlace, hay un giro, no presentido que hace que la historia siga sorprendiendo hasta el final.

Formalmente no podemos dejar de recordar a la novela de Stoker y en lo que subyace de querer controlar la naturaleza que al final se vuelve contra su manipulador, a Frankenstein. Tiene un tono a relato clásico, sobre todo en las escenas ambientadas en el siglo XVIII, que hace que no sea una historia convencional de las que tanto abundan.

Al final, el conjunto me ha resultado muy atractivo en esa mezcla de terror mítico y ancestral y de aventura de historia ficción. Creo que el autor maneja con habilidad los referentes como los casos asimilados al vampirismo en la regiones de Silesia, la personalidad del papa Sixto V, con malvados recurrentes, y referencias a los orígenes del vampirismo menos tratadas literariamente y todo esto aderezado con el punto de partida en unos hechos periodísticos vistos hace poco tiempo en prensa.

En definitiva es una novela que sin duda recomiendo.