viernes, 12 de diciembre de 2014

Milena o el fémur más bello el mundo , Jorge Zepeda



Los premio Planeta, son siempre discutidos y desde hace mucho tiempo, blanco de  críticas.  Parece que el hecho de  conseguirlo, descalifica a la novela que lo obtiene  y lo convierte en un artículo de baja calidad.  No  se si en este caso pasa de ser un nuevo producto destinado al consumo masivo,   a mi me ha gustado  y me gusta oír hablar al autor en las entrevistas de promoción.

Es una segunda entrega, continúa la historia de "los azules" un año después de lo narrado en Los corruptores. 

Jorge Zepeda me parece un buen narrador, tal vez no  sea  un escritor   de  altos vuelos literarios, pero la novela es un testimonio   terrible,  está bien  contada, los personajes son  muy carismáticos y con matices,  y  tiene un estilo que a veces guardarías  la frase con la que te tropiezas para enmarcarla.  Zepeda es periodista y  le interesa la parte de la denuncia,  lo difícil es conseguir lo que él ha conseguido,  el equilibrio entre la documentación, la denuncia y la ficción.  

Tampoco tiene una estructura muy obvia, hay continuos flash backs al pasado de Milena, a los testimonios de los clientes justificando su afición por el amor mercenario, aparentemente razonable pero con ese fondo terrible  de cosificar a la mujer y de tratarla como mercancía de usar y tirar, desde una mirada así mismos benévolamente hipócrita. 

Hay un ritmo de novela de acción que te lleva   sin aliento a querer seguir leyendo.  Y la violencia siempre presente, como  agresión, como instrumento de depuración del mal, como  principio y como fin. 

"Los azules" empiezan a adquirir matices y tal vez este contemplando el autor el relevo con unos protagonistas  de principios más  idealistas Luis, Vida,  Rita. 

Milena es un personaje pleno de matices, es una víctima que termina convertida en verdugo. Un ser inocente que no acaba nunca de perder  algo de la esencia de lo que fue, pero que sabe que nunca podrá regresar a lo que dejo  porque ha vivido demasiadas  degradaciones, conoce a los hombres y sus flaquezas demasiado bien, y al final,  adquieren para ella la misma dimensión que a ella le han otorgado. 

Este estilo de  novela que encierra una denuncia social y una crítica feroz  a una sociedad enferma, me ha parecido siempre arriesgada, porque necesita un punto  de equilibrio en el  que la denuncia se integre sin apoderarse  del  argumento que le hace avanzar,  y que si no se hace bien , suena falso y a mí me parece que lo ha conseguido. 

Nos presenta, como en la anterior, una sociedad enferma de corrupción y de violencia.  Tal vez miremos por  encima del hombro desde la sociedad occidental a esos países   que identificamos con la  violencia más brutal, pero en el fondo, con otras formas, subyace la misma corrupción y unas formas mas sibilinas, menos escandalosas, pero no  deja por ello de seguir siendo  violencia contra los mas débiles y la  soberbia del poderoso al creerse diosezuelos con derecho a todo lo que se le antoja. 

Hace poco veía una serie francesa, en la que se trataba en una de sus  temporadas también el tema de las redes de prostitución,  esta vez en los  bajos  fondos, pero el dibujo  que planteaba de la corrupción   en el entramado político, de la sociedad francesa, es como lo que se nos deja ver de la española en esta novela,  idéntica.   Así,  que nadie se salva,  porque dudo mucho que la naturaleza del hombre sea diferente en cualquier sitio aunque algunos  la tengan mas domesticada. 

Como digo, no sera una literatura de altos vuelos, (más escasa por cierto de lo algunos creen haber conseguido), pero por lo que  le oído al autor tampoco lo pretende.