jueves, 12 de noviembre de 2015

El Castillo - Luis Zueco


El Castillo 
Luis Zueco 
Páginas: 768 
Ediciones B
ISBN: 978-84-666-5774-7

El castillo-abadía de Loarre es el castillo románico mejor conservado de Europa. Tiene una impresionante belleza que se acentúa por su estratégica localización dominando un paisaje que propicia imaginarlo como escenario de mil aventuras de leyenda.

Si alguien debía escribir un libro con él como protagonista, debía de ser Luís Zueco. El Castillo es la epopeya de las gentes que fueron capaces de construir lo imposible y. a la par, la historia del nacimiento del reino de Aragón en un territorio hostil y de frontera. Hace mil años, en plena Reconquista, cuando la guerra era el escenario natural de los habitantes de esas tierras, un rey tuvo una visión y un humilde artesano con ansias de aprender se convirtió en el artífice de un concepto nuevo de arquitectura, fascinado por el proyecto de un castillo nunca antes imaginado. El autor ha creado un universo posible y creíble, sin grandes héroes, de personajes que luchan por un sueño y por sobrevivir, rodeados de enemigos muchas veces inesperados y ocultos entre los suyos, ambientando su aventura en un mundo de creencias y valores difusos.




En la novela hay un mundo rico y complejo: luchas políticas, alianzas extrañas que dejan al pueblo que, en definitiva, es quien las sufre, al margen de las decisiones de los nobles, conflictos religiosos, y la introducción de un nuevo arte, más universal pero con sólidas raíces científicas y espirituales. Y junto a todo esto, la incertidumbre de una vida dura , el peligro de ser aniquilados por los sarracenos y las traiciones de los que deberían ser aliados.

Con ritmo de novela de aventura, vemos a su protagonista, en el inicio un joven aprendiz de carpintero, madurar y crecer en paralelo con su Castillo, Fortum sabrá superar, inventar e innovar a partir de los conocimientos adquiridos. Adaptar lo conocido para sobrevivir a los obstáculos y convertir el castillo en una oración, pero también en un arma que se vuelva contra el enemigo.

Y junto al carpintero adolescente, que se convertirá en arquitecto en su madurez, una galería de personajes que le acompañan, sus maestros, la mujer que representa la espiritualidad, seguidora de los restos del paganismo y de la sabiduría antigua sin romper con la religión cristiana, y la mujer fuerte, la guerrera que es la libertad y la aventura, que lidera un ejército de hombres salvajes, El germen de los almogávares, a los que dota de una estética inesperada, pero creíble, de la eficacia militar que es convertirá en mito y terror en las guerras medievales.





El lector acompañará a los personajes por paisajes áridos y desolados, por gérmenes de ciudades que comienzan a construirse, por palacios y harenes musulmanes. Caminaremos con Fortún en busca de la sabiduría y de la técnica que le falta, veremos a los reyes desde lejos en su ambición de construir un reino nuevo, a monjes anclados en ritos tradicionales y a otros ambiciosos que maquinan para hacerse con el poder, carpinteros, canteros, escultores, guerreros, curanderas, en torno a un sueño que se prolonga durante décadas.

Luis Zueco ha sabido graduar con inteligencia los elementos sin renunciar a ninguno. Introduce la aventura, los avatares políticos y las intrigas que los acompañan, la magia y las leyendas populares, el amor, la traición y la guerra. Nos da una versión de cómo es posible construir, en medio de la nada, un castillo sin recursos, improvisando y supliendo las carencias de materiales y los obstáculos del terreno con el arte de los arquitectos lombardos y con imaginación, combinándolo con los nuevos elementos del arte románico traído por los monjes de Cluny. Rellena las lagunas de lo que pudo haber sido, introduce la ficción de una forma armónica en una novela que atrapa y sabe mantener el equilibrio entre la historia real que nos cuenta sobre el nacimiento del reino de Aragón, los conflictos políticos religiosos del entorno europeo y el cambio de mentalidad con la fantasía de una aventura grandiosa y humana a la vez.




Aprecio especialmente la mirada equilibrada de la historia, sin fanatismos, la introducción de referencias culturales de forma inteligente, sin querer apabullar al lector con exceso de datos.

La novela gira en torno a la construcción de un castillo excepcional y es difícil integrar la parte técnica, sin agobiar al lector, pero creo que lo consigue transmitiendo la pasión del arquitecto en el universo literario que ha conseguido crear. 

 El Castillo será, sin duda una de esas novelas de trayectoria larga en este mundo ávido de novedades, es una gran novela.