martes, 6 de febrero de 2018

Tiempos oscuros, John Connolly



TIEMPOS OSCUROS 
JOHN CONNOLLY 
Editorial: TUSQUETS EDITORES 
ISBN: 9788490664988

John Connolly es en este momento el autor de novela negra que más me interesa. Esta entrega, la número quince si incluimos la novela corta, A través del espejo,  no defrauda a los que buscamos  encontrar sus elementos clásicos: sociedades cerradas con una maldad de tintes sobrenaturales enraizados en cultos atávicos y antiguos, unos antagonistas oscuros y brutales, sus  héroes familiares atípicos, los bosques enigmáticos, y sobretodo el elemento fantástico que en cada entrega consigue superar un escalón más. 

Vuelve Charlie Parker, esta vez un poco distante, un poco menos humano, vuelven Ángel y Louis, burlones e implacables,  los enormes hermanos gemelos que ejercen de guardaespaldas de nuestro héroe con tintes cómicamente brutales, y entre los rasgos familiares, los argumentos con tantos rasgos comunes en toda las entregas,  escenas casi oníricas y una literatura de primera fila. Capítulos que son por si mismos  relatos completos sin aparente relación con el argumento de la novela, pero que nos resitúan en personajes y relaciones de la trama general de toda la serie. Escenas surrealistas de la hija perdida, de la prehistoria de antagonistas-colaboradores, que contribuyen a enriquecer el universo de Charlie Parker aunque aparentemente sean superfluas. 

Y frases dignas de enmarcarlas, microrelatos oscuramente poéticos, sentencias que resumen en pocas palabras esa esencia del mal que constituye el universo en el que este policía al que la muerte rechaza y teme va perdiendo poco a poco su humanidad y convirtiéndose en algo temible, oscuro, en un ángel de justicia terrible.  Aunque sea casi imposible de imaginar,  Connolly es capaz en cada entrega de dar una vuelta a la tuerca de ese mundo en el que fantasmas y realidad  conviven y hace crecer a sus personajes hacia un realismo mágico que recorre a la par el género de novela negra y el terror sin poder decantarnos  por uno o por otro. 

Confiesa el autor que es su cultura católica lo que le inspira y se declara creyente, en todo caso lo que dibuja es un Mal que trasciende la tradicional lucha entre el Bien y el Mal, porque lo supera, y hunde su raíces en tradiciones más antiguas, más salvajes e irracionales, en cultos no exactamente satánicos,  en una Maldad que a la que esa lucha entre el Bien y el Mal no le importa, como dice el mismo Connolly en una de esas frases que tanto nos impacta y tanto miedo dan, porque verbaliza ese Mal en estado puro, sin conciencia, sin finalidad, sin antagonista. 

Reconozco que soy muy fan de mis autores favoritos, que les perdono todo y no soy crítica. Reconozco que hay esquemas que se repiten en  las novelas de la serie, pero es lo busco y lo que me engancha. Creo que, con frecuencia, los lectores  de género,  buscamos esa repetición de esquemas que convierten en virtud lo que a otros les parece un vicio o una falta de imaginación. John Connolly es capaz, en mi opinión, de utilizar esos esquemas algo repetitivos  con una literatura de calidad y unos personajes que crecen y  evolucionan.  Esos mismos lugares comunes hacen que la lectura sea más fácil, que los hallazgos literarios impacten de una forma más intensa y que siga enganchada a mi detective favorito. 

Ha sido, como siempre, una lectura muy grata que me hace esperar ansiosa la próxima entrega. Y como siempre estaré el primer día en la puerta de la librería dispuesta a leerlo de tirón.