miércoles, 11 de mayo de 2016

La última noche de Rais - Yasmina Khadra (Mohammed Moulessehoul)



La última noche de Rais
Yasmina Khadra  
Alianza Literaria
ISBN-10: 8491040889

“Soy Muamar Gadafi. Eso debería bastar para conservar la fe. 
Soy el garante de la salvación”

Uno de los últimos dictadores, que trascendía el mero hecho de ser un dictadorzuelo en un país postcolonial que hemos conocido ha sido Muamar Al Gadafi. Con un carisma de tirano enajenado, sus aberraciones eran conocidas por un occidente que obviaba tanto los rumores como la realidad contrastada de sus abusos. A su lado otros dictadores de la zona tienen un perfil gris y casi anodino. La mitificación fue consagrada con el linchamiento tras ser capturado 20 de octubre de 2011 por los enemigos del régimen libio, dicen las malas lenguas que inspirado por los servicios secretos franceses. Líder de la revolución con un golpe de estado a los 27 años, que expulsó la monarquía de rey Idris I de Libia, desarrolló una mezcla de socialismo árabe populista y tiranía feroz, en la que solo él ponía las reglas y que derivó al final de su existencia en un régimen de terror incontrolable.



Son muchas las historias que corren de sus abusos que rozan lo irracional y que nos hacen ver como una perversión sus años en el poder como si de un nuevo Calígula se tratara. Al ejercicio de este poder desmedido, se añade la morbosidad del aspecto sexual de sus aberraciones, un instrumento más de control y sometimiento. En todo caso no dejó de ser un caso más de esas manipulaciones de occidente para aupar al poder a un personaje que creían manejable que se les fue de las manos y se convierte después en su peor pesadilla, al que en un momento tratan de eliminar y en otro halagan su vanidad infinita tratando de llevarlo a su terreno de nuevo.

Yasmina Khadra, el escritor argelino con pseudónimo de mujer, cuenta en su novela La última noche Rais el final de Gadafi con un formato de tragedia clásica, en la que el protagonista desde el principio adopta los rasgos de un héroe trágico. Su voz directa evocara su tiempo de gloria, sus orígenes, su personalidad y sus fobias.

Nos acercamos al personaje en sus momentos más difíciles, rodeado de sus fieles más leales envueltos en el pesimismo de la derrota inevitable. Entre la seguridad de que es el Mesías de su pueblo y las premoniciones de su destino, vemos al tirano en toda su dimensión. Los continuos flashback no justifican su figura, simplemente la presentan: un paria de origen incierto al que se le revela que es el Mesías en la soledad del desierto siendo un apenas un niño, un destino definido por Dios, y un final feroz. Entre las alucinaciones de una personalidad megalómana e inestable, combinada con el uso de drogas, aflora un complejo de inferioridad transformado en ambición y una psicopatía que maneja la venganza hacia los que le humillaron en cualquier momento de su existencia como un instrumento de autosatisfacción. No hay arrepentimiento de sus actos, tal vez si en haber controlado su ferocidad en la represión de los que le traicionaran.

Podemos palpar en el formato de monologo interior, el terror que inspira, la inseguridad que sienten sus leales ante su presencia, la volubilidad de sus afectos, el sentimiento de ser traicionado por el pueblo que lo rechaza en este momento conquistado por el nuevo terror de los radicales rebeldes, tan salvajes y vengativos como él.

Hay para mí en ese enfoque mesiánico del personaje hay un paralelismo con la figura de Jesucristo, curioso enfoque para un personaje y un autor de origen musulmán. Pero es que está ahí de forma inevitable desde el principio en las constantes alusiones que hace el autor. En la descripción del final, podríamos estar perfectamente viendo el martirio de Cristo en una versión actualizada pero visualmente muy próxima: el escarnio, las ropas arrancadas, hasta el tiro de gracia final, como la lanzada que acaba con el sufrimiento en la cruz. Y el desdoblamiento que lo evade en el martirio y el convencimiento, en medio de él, de la trascendencia de su existencia.

El paralelismo es tan claro que se introduce en medio la descripción del linchamiento este párrafo:

Ya no soy un Rais sino un profeta (…) Durante una fracción de segundo, me parece que la luna sustituye al sol. En el último estertor, suelto al vuelo una oración “Dios, perdónales sus ofensas como yo se las perdono, porque no saben lo que hacen…”

Es muy sugerente la introducción como una especie de mensajero de sus premoniciones, el cuadro de Van Gogh, sin interés por el arte el Rais se siente unido al pintor en ese cuadro que evoca en sus momentos trascendentales. Es la imagen del autorretrato la que le fascina, la se le presenta en sus sueños:



 “Con la frente medio tapada por una penosa gorra de lana erizada, un vendaje basto cubriéndole la oreja mutilada, la mirada inasible, el pinto parecía lamentar haber nacido. Colgada de la pared, una estampa japonesa”

Terminaremos por entenderlo al final del libro.

El libro es formalmente precioso, solo hay alguna nota discordante, de lo que para mí son puntuales traducciones de diccionario que me molestan mucho porque me cortan la lectura y no encajo lo que quieren significar o me resultan fuera de lugar.

martes, 5 de abril de 2016

Los olvidados de Filipinas - Lorenzo Mediano



Los olvidados de Filipinas
Lorenzo Mediano
Editor: Zócalo; Edición: Primera (2001)
ISBN-10: 8488962290, 978-8488962294
ASIN: B00H3VENI4

1898: El imperio español se ha desmoronado y las tropas derrotadas regresan a la Península. Pero en Filipinas quedan miles de soldados prisioneros en la jungla, olvidados por su gobierno. Entre ellos, cinco oficiales y un soldado anarquista que tratan de alcanzar por sí mismos la libertad.
Aventuras, emboscadas, piratas joloanos, caníbales cortadores de cabezas, brujas del antig-antig, cargas de la caballería de los Estados Unidos, persecuciones, tesoros robados... Son incontables las peripecias en que se verán envueltos los seis protagonistas; hombres de acción que también son hombres que aman: a una princesa tagala, a una joven andaluza, a una esposa desesperada...
Hechos verídicos y apasionantes, novelados por el nieto de uno de los personajes; y como telón de fondo, la oculta traición del gobierno, mantenida en secreto hasta nuestros días.

La serie de RTVE El ministerio del Tiempo, tiene como mejor virtud el despertar la curiosidad sobre los momentos históricos que trata. Los dos últimos capítulos me han traído a la memoria el libro de Lorenzo Mediano Los olvidados de Filipinas.

Me lo vendió el autor en una Feria del libro de mi ciudad.  Me resulto irresistible el tono de biografía familiar del autor en forma de novela de aventuras de un episodio que había visto en una vieja película y una canción inolvidable. Era  un tema apenas tratado en las clases de historia y que cuando se hacia era más desde  el punto de  vista de  marco de referencia a una crisis cultural y social que acogió  a una de las generaciones literarias más brillantes de nuestra literatura, la Generación del 98. Pero poco estudiamos de aquellos hechos y de los hombres que fueron a luchar a escenarios que constituyeron nuestros Vietnams. Hombres humildes que no pudieron escapar al reclutamiento, militares que debían dirigir una guerra sin recursos  un ejercito  colonial en escenarios hostiles y paisajes ajenos, manipulados por políticos y olvidados, como son olvidados por la historia los perdedores de todas las guerras.

La novela de Lorenzo Mediano se basa en la historia real de su abuelo, uno de aquellos soldados que lucho contra la adversidad y tenerlo todo en contra en la Filipinas  de finales de XIX. Con ritmo de novela de aventuras nos presenta como vivieron aquellos soldados su guerra, tan distinta a la que se presentaba a la sociedad,  maquillada y triunfalista, y como ellos solos debieron sobrevivir sin ningún apoyo y con las manos vacias. La trama te atrapa sin darte cuenta, y aunque tiene un regusto de aventura de ficción,  las  peripecias de esos soldados abandonados a su suerte, tiene también esa base real de la documentación histórica que nos muestra la decadencia de una clase política manipuladora y soberbia que deja a los suyos en la estacada y se olvida de quienes la sustentan, porque son su carne de cañón. 

Sin recursos económicos ni humanos, a los gobernantes solo les interesaba una derrota rápida que les salvara el honor de haber combatido,  dando sus hombres todo por ese concepto que ahora nos suena desfasado y ridículo, al punto de que se convirtieron, tanto en Cuba como en Filipinas, en iconos de soldados y de honor militar, admirados por sus  mismos enemigos. Los mandos eran conscientes de sus carencias y de su fracaso inevitable, y se encuentran testimonio directos también de disciplina ante un futuro que no tenía ningún misterio para ellos, sabían que iban a ser  derrotados. Hay anécdotas que dan fe de la valía de estos hombres.

De su profesionalidad deja constancia la anécdota comentada por un   miembro del foro en el hilo de la novela que copio:

“Cuentan que se declaró una epidemia de no sé qué en un país tropical bajo protectorado francés y que estos preguntaron a los norteamericanos cómo habían solucionado una situación similar en Filipinas; estos respondieron que siguiendo paso a paso las normas que habían dejado escritas los médicos militares españoles.” (Fénix)

En la narración podemos distinguir la parte documental, en la que se intercalan fotografías y telegramas reales, y la parte de ficción, pura trama de acción que le da un tono de película al más puro estilo de aventura militar algo inverosímil, creo que es esa parte la que menos me ha llegado, pero es en todo caso una interesantísima historia que creo que como puro divertimento con una gran dosis de realidad, esa  si  muy aprovechable, es una buena lectura.

Tuvieron los dos episodios de las serie   menos acción  que la novela, pero si supieron guionistas y actores transmitir la  cabezonería y la desesperación  que debieron vivir aquellos hombres,  la soledad y las condiciones infrahumanas.  Así que sería una buena combinación la lectura de la  novela y el visionado de los dos  capítulos que tratan el cerco de Baler. 

sábado, 12 de marzo de 2016

La última salida - Federico Axat


La última salida Federico Axat
Ediciones Destino
544 páginas
ISBN: 9788423350667

«Ted McKay estaba a punto de pegarse un tiro en la sien cuando el timbre de su casa empezó a sonar con insistencia.»



Yo quería escribir sobre esta novela, pero no sé muy bien por dónde empezar, no sé cómo presentar el argumento sin que destruya la magia de su lectura y la sorpresa de su desenlace.

Hay libros que son complicados comentar, es difícil hablar de una historia en la que cada página es una sorpresa que hace que cambiemos la perspectiva sobre lo que nos están contando. Avanzamos con paso inseguro en su lectura, pero no podemos parar, no sabemos hacia donde nos dirigimos, ni somos capaces de clasificar a los protagonistas y  las situaciones que los envuelven, la historia avanza y retrocede, y gira y se retuerce, pero aun así no podemos soltar el libro.

Eso es lo es lo que es La última salida de Federico Axat. Una novela laberíntica que nos sorprende en cada recoveco, en cada giro, en cada personaje. Y cuando acaba, el lector tendrá que volver atrás para poder confirmar lo que cree haber asimilado, porque sigue flotando en el aire el desconcierto y la duda, aunque se nos haya proporcionado el hilo de Ariadna para adentrarnos en el laberinto de unas mentes perturbadas.

He leído las tres novelas anteriores del autor, cada una con un planteamiento muy diferente. Me gustaron las tres hasta fascinarme, cada una en su estilo. Desde la locura de El aula 19 a la poética El Pantano de las mariposas. Se  que usa  como principal herramienta el equívoco y la sorpresa de presentarnos aquello que no esperamos, La última salida es una vuelta a la tuerca, porque si en casos anteriores, las dudas y las piedrecitas que en el camino nos va dejando el narrador pueden ayudarnos a ir solucionando el enredo de forma directa, aquí, hasta el último giro, no sabemos que vamos a encontrarnos. Es pues imposible presentar la historia ni describir como nos conduce hasta el final un personaje que se mueve a la deriva y del que descubrimos, a la vez que él mismo, facetas diferentes y contrapuestas

La lectura es adictiva y la trama esta magníficamente llevada, aunque hay algún hilo suelto que me hubiera gustado terminar de cerrar, pero no ensombrece el conjunto.

Una vez, más Federico Axat ha conseguido una historia sorprendente que nos puede evocar a Jekyll y Hyde de Stevenson, o, más cercana en el tiempo.  a la novela de Jean Christopher Grange El pasajero, incluso a Benjamín, escrita por el mismo Axat. Pero tiene el añadido de que en todo momento somos compañeros de viaje de un protagonista que no sabemos si es víctima o verdugo, si presa o depredador, y terminamos como él ,sin la seguridad de qué es lo que nos ha sucedido para encontrarnos en el punto en el que él se encuentra.

Siempre he pensado que una buena novela de misterio tiene que ser capaz de hacernos olvidar la realidad, llevarnos a integrarnos en su universo y ser parte activa de la aventura sintiendo la adrenalina que empuja a sus actores, eso está en este caso conseguido con creces.

Es además una esas historias que escapan del control de su creador, porque nos provocara sin que podamos remediarlo una necesidad de comentarla con otros lectores para aclarar nuestras dudas para llenar esos rincones que permanecen oscuros, que nos empujan a buscar interpretaciones, no podemos dejar de pensar en lo que ha sucedido y en los porqués.

Es pues una lectura que gana si tenemos la suerte de poder compartirla, así que no queda más remedio que recomendarla

jueves, 12 de noviembre de 2015

El Castillo - Luis Zueco


El Castillo 
Luis Zueco 
Páginas: 768 
Ediciones B
ISBN: 978-84-666-5774-7

El castillo-abadía de Loarre es el castillo románico mejor conservado de Europa. Tiene una impresionante belleza que se acentúa por su estratégica localización dominando un paisaje que propicia imaginarlo como escenario de mil aventuras de leyenda.

Si alguien debía escribir un libro con él como protagonista, debía de ser Luís Zueco. El Castillo es la epopeya de las gentes que fueron capaces de construir lo imposible y. a la par, la historia del nacimiento del reino de Aragón en un territorio hostil y de frontera. Hace mil años, en plena Reconquista, cuando la guerra era el escenario natural de los habitantes de esas tierras, un rey tuvo una visión y un humilde artesano con ansias de aprender se convirtió en el artífice de un concepto nuevo de arquitectura, fascinado por el proyecto de un castillo nunca antes imaginado. El autor ha creado un universo posible y creíble, sin grandes héroes, de personajes que luchan por un sueño y por sobrevivir, rodeados de enemigos muchas veces inesperados y ocultos entre los suyos, ambientando su aventura en un mundo de creencias y valores difusos.




En la novela hay un mundo rico y complejo: luchas políticas, alianzas extrañas que dejan al pueblo que, en definitiva, es quien las sufre, al margen de las decisiones de los nobles, conflictos religiosos, y la introducción de un nuevo arte, más universal pero con sólidas raíces científicas y espirituales. Y junto a todo esto, la incertidumbre de una vida dura , el peligro de ser aniquilados por los sarracenos y las traiciones de los que deberían ser aliados.

Con ritmo de novela de aventura, vemos a su protagonista, en el inicio un joven aprendiz de carpintero, madurar y crecer en paralelo con su Castillo, Fortum sabrá superar, inventar e innovar a partir de los conocimientos adquiridos. Adaptar lo conocido para sobrevivir a los obstáculos y convertir el castillo en una oración, pero también en un arma que se vuelva contra el enemigo.

Y junto al carpintero adolescente, que se convertirá en arquitecto en su madurez, una galería de personajes que le acompañan, sus maestros, la mujer que representa la espiritualidad, seguidora de los restos del paganismo y de la sabiduría antigua sin romper con la religión cristiana, y la mujer fuerte, la guerrera que es la libertad y la aventura, que lidera un ejército de hombres salvajes, El germen de los almogávares, a los que dota de una estética inesperada, pero creíble, de la eficacia militar que es convertirá en mito y terror en las guerras medievales.





El lector acompañará a los personajes por paisajes áridos y desolados, por gérmenes de ciudades que comienzan a construirse, por palacios y harenes musulmanes. Caminaremos con Fortún en busca de la sabiduría y de la técnica que le falta, veremos a los reyes desde lejos en su ambición de construir un reino nuevo, a monjes anclados en ritos tradicionales y a otros ambiciosos que maquinan para hacerse con el poder, carpinteros, canteros, escultores, guerreros, curanderas, en torno a un sueño que se prolonga durante décadas.

Luis Zueco ha sabido graduar con inteligencia los elementos sin renunciar a ninguno. Introduce la aventura, los avatares políticos y las intrigas que los acompañan, la magia y las leyendas populares, el amor, la traición y la guerra. Nos da una versión de cómo es posible construir, en medio de la nada, un castillo sin recursos, improvisando y supliendo las carencias de materiales y los obstáculos del terreno con el arte de los arquitectos lombardos y con imaginación, combinándolo con los nuevos elementos del arte románico traído por los monjes de Cluny. Rellena las lagunas de lo que pudo haber sido, introduce la ficción de una forma armónica en una novela que atrapa y sabe mantener el equilibrio entre la historia real que nos cuenta sobre el nacimiento del reino de Aragón, los conflictos políticos religiosos del entorno europeo y el cambio de mentalidad con la fantasía de una aventura grandiosa y humana a la vez.




Aprecio especialmente la mirada equilibrada de la historia, sin fanatismos, la introducción de referencias culturales de forma inteligente, sin querer apabullar al lector con exceso de datos.

La novela gira en torno a la construcción de un castillo excepcional y es difícil integrar la parte técnica, sin agobiar al lector, pero creo que lo consigue transmitiendo la pasión del arquitecto en el universo literario que ha conseguido crear. 

 El Castillo será, sin duda una de esas novelas de trayectoria larga en este mundo ávido de novedades, es una gran novela.

jueves, 7 de mayo de 2015

Disforia - David Jasso



David Jasso
Editorial Valdemar
Insomnia
ISBN: 9788477028000 
 416 páginas

Disforia: emoción desagradable o molesta.  Ansiedad, irritabilidad,  Angustia difícil de soportar, malestar psíquico.  A menudo  conlleva reacciones, coléricas.


Es la definición del título de la nueva novela de David Jasso, tanto tiempo esperada por sus lectores.  Quienes lo admiramos,  apreciamos sobre todo la capacidad de David para  crear terror a partir de objetos y situaciones cotidianas,  esa sensación de desasosiego palpitante que podemos  sentir  rozándonos la piel, porque esta tan cerca que  es casi, nuestra realidad cotidiana.

Disforia es una novela de múltiples capas,  muy   poco obvia  dentro de la  literatura de género,  en la que   multitud de temas  terminan por encajar  en un final abierto o circular,  y en la que cada lector encontrará una lectura diferente,  porque será un aspecto, o una de esas capas la que le contagiará el  ese miedo cotidiano y oscuro, esa disforia a punto de estallar, la que todos podemos generar  impulsados en cada uno de nosotros, por resortes diferentes.  Y es que es tan fácil dejarse llevar por la furia o por los instintos o por el miedo o por la soledad o por el amor,  que todos somos susceptibles de sucumbir a ella.

El  argumento de la novela, esta armado sobre la urdimbre de una sociedad ligeramente distópica, tan ligeramente, que apenas nos separa un pequeño paso para encontrarnos dentro de ella. Algunos tal vez lo estén  ya.  Tan  solo  un par de elementos de atrezo nos dejan mirarla con la perspectiva del lector frente a la ficción.  Una ligera nimiedad en este mundo de espectáculos bizarros, que tanto nos gustan, y nos veríamos inmersos en una  espiral de locura, guiados por la desesperación y la impotencia para sobrellevar nuestras cargas personales.  Dentro de este mundo, que ha servido de detonante,    un asesino,  con muchos matices, se mueve empujado por  la  megalomanía de creerse un hombre con una misión.  Amable a veces, pero  que debe hacer un trabajo al que no renuncia, como un misionero  mesiánico, debe luchar por salvarnos de nosotros mismos   y hacerse entender por sus víctimas antes de final.  No sé si irracional y perverso  o compasivo, como el veterinario que mata al animal herido para que no sufra.  En todo caso  para él,   la vida no tiene más valor que el  cada uno  declara darle. Nada   ni nadie lo va a desviar de su camino.  Es un mundo duro,  en el que  hay que hacer renuncias  difíciles, incluso a la humanidad,  él siempre esta a la espera para darnos lo que pedimos en ese momento de debilidad o lo que cree adivinar en una mirada derrotada y perdida.
 
Con estos elementos  se construye una novela claustrofóbica   en la que nada es lo que parece, en la que hasta los más  débiles juegan  su  papel en un mundo hostil y violento, en el que sentimos el frío,  y la mirada  perturbada de alguien que ahí fuera nos acecha esperando la mínima debilidad para poner en marcha el engranaje de su misión. Solo espera un paso en falso,  una duda, que sea el detonante para dejarle la puerta abierta.

Y  solo una locura similar será capaz de  aliarse con nosotros para  ayudarnos a sobrevivir, la misma disforia   que  conduce al asesino, conduce a sus víctimas en su enfrentamiento  Al final, no  hay supervivientes, porque es contagiosa, porque  no se controla,  y si lo hacemos estamos muertos, pero una vez nos ha tocado permanece a nuestro lado toda la vida.  

La novela está narrada con múltiples voces, para construir el tapiz, de la historia. Diferentes perspectivas nos enfrentan a  una  situaciones límites,  que envuelven a todos los personajes, nadie es inocente, nadie es culpable,  y nos dará seguro  a cada lector una novela distinta

Es mejor que descubrirlo por nosotros mismos.

David Jasso nunca falla  en sus historias.