jueves, 28 de enero de 2010

Cheri - Colette



La ausencia embellece los recuerdos y hace a los amantes mas perfectos. Cheri es una historia en la que la conciencia del amor florece en la ausencia, cuando este se ha terminado. La relación previa es de costumbre de un interés sexual, pero no sentimental. Un proceso de iniciático de un adolescente: Lea toma a Cheri para educarlo. Es con la perdida cuando ambos se dan cuenta de que hay una ausencia que no se llena con el amor de la joven esposa ni con el deambular lujoso en busca del olvido.

Cada uno de ellos echa de menos al otro, aunque tal vez sea la parte de ellos mismos reflejada en los ojos del otro. Pero cuando por fin el reencuentro llega después de seis meses,  es un abismo que separa a la sofisticada Lea quien ha abierto las puertas de la vejez a su presente y al malcriado Cheri que ha encontrado la madurez.

En medio, una galería de personajes dibujados con trazo nada benévolo, ni siquiera hay piedad para las dos almas que los reflejan, ambos son conscientes de las mediocridades y del paso del tiempo. Se contemplan con ojo critico y delantan debilidades.

Magistral el proceso de descubrir la decadencia de una belleza magnífica, una mujer que tan solo por un instante pierde la dignidad al atreverse a soñar que es posible atrapar la felicidad, esperar un futuro junto a su hermoso muchacho, que ha dejado de ser el perverso niño y le dominan los celos. Al final la inevitable separación y la aceptación de sus destinos.



La versión cinematográfica, de Rupert Friend, transmite la estética lánguida y decadente de una forma bellísima: fotografía, vestuarios, paisajes. Los personajes están acertadamente transmutados en imágenes. Magnifica Michelle Pfeifer fotografiada sin piedad para dibujar esa presencia de una mujer que ha sido hermosa pero llena de arrugas y de flacideces pese a su delgadez entre unos preciosos vestidos de telas lujuriosas. La perversa ingenuidad de Charlotte cobra vida con Kathy Bates que sabe darle el punto de vulgaridad que Colette dibujo. Y así uno por uno los personajes imaginados se materializan de forma brillante ante los ojos del espectador. Solo Cheri es algo menos bello, menos perverso de lo imaginado.

2 comentarios:

Hypathia dijo...

Vaya reseña buena, Julia...

Julia dijo...

ERes muy benevola reina mora.