miércoles, 21 de abril de 2010

La última vuelta de scaife



Hace apenas un par de semanas me pidieron que presentara El último viaje del scaife de Mercedes Pinto en la Biblioteca de Aragón el mes que viene. Me dijeron que se trataba de un viaje interior y que creían que me gustaría.
Lo empecé como siempre empiezo a leer los libros de quien tengo un contacto directo, con una cierta reserva. No sé por qué motivos parece que los libros de desconocidos tienen un aura diferente o tal vez sea que me permite ser más libre al juzgarlo si  no termina de convencerte.
El libro de Mercedes rezuma enseguida un aroma de bondad y de esperanza. Es como me dijeron, una aventura al interior del ser humano, de sus creencias. Un canto a la tolerancia y a la posibilidad de entendimiento. Pero es más, es un libro de aventuras, de hombres esforzados que son capaces de superar los obstáculos más duros y encontrar entre la miseria más sórdida el compañerismo y la esperanza.
En esta sociedad cada vez más intolerante, en la que estamos constantemente en el filo de caer en un maniqueísmo moral y nos enfrentamos a lo desconocido con hostilidad y desconfianza es una puerta abierta a la fe en la humanidad.
Sus protagonistas son hombres normales de procedencias muy diversas que llegan a alcanzar proporciones casi míticas deshaciendo tópicos de razas y culturas. Pero están presentados con virtudes y flaquezas, son traicionados y salvados, vencen y son derrotados, evolucionan y maduran mientras descubren que en el corazón de África, los judíos ortodoxos, las religiones nativas y los católicos algo descreídos, en el fondo, se comparte el mismo Dios y la misma fe, los mismos valores, las mismas búsquedas aún usando caminos diferentes.
Conforme voy leyendo voy descubriendo dibujados con nitidez ideas y conceptos que el tiempo me ha ayudado a descubrir aunque tal vez no tenga totalmente asimilados evidencias de cómo madura el hombre y como hay elecciones que duelen pero que en la renuncia encuentran una forma manifestar el amor, el respeto al derecho a equivocarse de los hijos, la paciencia en la búsqueda de la felicidad y en que esta se encuentra donde menos se espera.
La primera sensación que deja la lectura de La última vuelta del scaife es que es algo más que una aventura es una historia que transmite valores aunque suene algo pasado de moda, es un viaje al interior del hombre que no se disfraza de bondad ni de personalidades excepcionales, es la vida vista desde la perspectiva de la fe y de la confianza en la esencia del ser humano.

1 comentario:

Mercedes dijo...

Como siento un poco de pudor, porque hablar de tus obras es como hablar de tus hijos, todo lo que se dice se coge con pinzas, te dejo mil gracias por todo lo que estás haciendo por mí.
Un abrazo.