martes, 3 de enero de 2012

Uno de viajes: El viaje de la reina

Uno de viajes al pasado o al futuro o a traves de paisajes o a la imaginación. Todos los libros son un viaje  pero algunos permanecen en la memoria y nos hacen mirar con frecuencia en su dirección, recordando pasados placeres.





Mediado el siglo X, época de máximo esplendor del Califato de Córdoba, pequeños reinos y condados cristianos sobreviven en el ámbito de la península ibérica. La reina Toda Aznar, soberana de Navarra, solicita a su poderoso sobrino Abderramán III que le recomiende un sabio capaz de aminorar la desbordante obesidad de su nieto Sancho el Craso, rey de León, quien, desposeido de su trono, se ha refugiado en Pamplona. El Califa accede a los deseos de Toda, pero con la condición de que la cura se realice en Córdoba. Es así como se pone en marcha tan singular jornada, cuyos avatares, peripecias y aventuras son objeto de esta narración.
Rigurosamente documentada, esta novela relata la vida cotidiana en la España del año Mil, describiendo con abundante humor y rico lenguaje las relaciones entre las distintas culturas que convivían en la península.

El viaje de la Reina de Ángeles de Irisarri tiene para mí un inmenso valor, porque fue mi primer acercamiento a uno de los pocos escritores que admiro sin reservas.  Fue toda una revelación. Significó el enfrentarme a un concepto nuevo de literatura histórica. En ella no solo cuenta la rigurosa y documentada aventura de la reina Toda de Navarra,   es mucho más.  Envolviéndonos en un halo de fantasía casi surrealista nos sumergen en una época de forma absoluta.

Los personajes viven y respiran en la mentalidad del siglo X, asumen sus acciones, pero también sus esquemas mentales, sus costumbres, lo que hoy son para nosotros supersticiones y eran simplemente el acervo cultural y los conocimientos cotidianos  de la época. Todo un universo que se despliega en  este viaje de siete meses desde la corte de Pamplona a  la Cordoba de Abderraman III: pasiones, ambiciones, rencores, dependencias, pugnas ideologicas, el amor, la vejez, la decrepitud de la edad, la experiencia y la fortaleza,

El viaje de la Reina es una novela atípica, porque nos plantea un viaje de contrastes: de personajes únicos e inolvidables, Contraste de civilizaciones pero también de convivencia entre culturas. Sus mujeres no son las heroínas típicas, son fuertes, experimentadas y sabias, aun en ese proceso de decadencia  física que no ahorra en describirnos Ángeles,  de pequeños achaques y situaciones cotidianas de cada dia, frente a hombres que quedan en un segundo plano algo desfavorecidos y que se dejan dominar por sus instintos y por la molicie, por la ambición.

La  vieja reina Toda que que todo lo controla a sus ochenta años, tiene a su edad toda la pujanza de una mujer de rompe y rasga y acompañandola se van sumando personajes a lo largo del camino. Este atípico viaje  está lleno de situaciones llenas de humor en una suerte de realismo mágico que no es sino una forma de sumergirse en la mentalidad de la época dibujada con mano maestra y con buen gusto literario y un dominio del lenguaje que convierten  esta novela en una obra de arte y en una de las mejores escritas en castellano de todos los tiempos. Su personalísima voz nos hace cruzar, ríos y llanuras atravesando toda la península con un sequito pintoresco dibujándonos a la vez un fresco colorido y brillante de una época que conoce a fondo en sus detalles mas intimos.

El viaje de la reina es uno de los pocos libros que permanecerán para siempre en mi recuerdo

2 comentarios:

Gabriel dijo...

Una novela de viajes y al mismo tiempo, histórica ^^ Tengo pendiente alguna cosa de la Irisarri. A ver si consigo hacerle un hueco algún año de estos XD

Besos ;)

Camila dijo...

Tener la posibilidad de combinar el turismo con la literatura es ideal para mi ya que ambas son mis grandes pasiones. Mas alla de cual sea el destino me encanta viajar. Ahora tenia que conseguir por trabajo pasajes a mendoza y espero obtenerlos a un buen precio