miércoles, 6 de abril de 2011

Abismos - David Jasso


Abismos”  es una antología de relatos de terror: “El huevo”, “La bruma”, “El tubo”, “El cine” y “La textura de tu piel”, nos presentan a unos personajes afines, pequeños  dramas cotidianos que se van desarrollando ante la mirada del lector a veces sorprendido, a veces con una medio sonrisa en la boca. Porque el terror de David Jasso tiene un componente de perverso humor negro que no se puede obviar, y que aflora de vez en cuando en medio de la tragedia y de los escalofríos que nos provoca.

Cinco relatos con un tipo de terror  basado en  hechos vulgares,  en tragedias  que nos esperan a la vuelta de la esquina. A partir de estas situaciones   familiares, se van desgranando unas historias que desembocan en un alucinante viaje al miedo.   Da lo mismo que sea un huevo y un  crío aburrido o una   joven enferma terminal y su psiquiatra, un  niño algo desubicado que tras la muerte de su padre que se lleva a casa un trozo de inquietante basura, una enferma de anorexia y el trauma de un accidente de trafico,   o una sesión de cine; cualquier contexto es susceptible de traernos de la mano el horror y un escenario delirante y oscuro.  El miedo que construye David se esconde en cualquier grieta de nuestra vida acechando para envolvernos en la locura y en el delirio.


Su lenguaje directo  consigue  el objetivo de hacernos parte de una alucinación de la podríamos ser protagonistas sin demasiada imaginación. Construye una angustia familiar, un terror  gradual que va  ascendiendo poco a poco desde la anécdota intranscendete a la  desesperación de los personajes. Unos finales contundentes y sin vuelta atrás  una vez que se ha asentado y que desmoronan   los esquemas más obvios de las situaciones planteadas. 


Me gusta ese tipo de  terrorcito  con su punto de cinismo,  ese que provoca una mirada por encima del hombro, la inspiración en  la parte oscura que todos llevamos dentro, Hasta la ancianita que cruza por la calle aparentemente  desvalida, podría encerrar en sus  decrépitos huesos, un alma enferma y temeraria.  Eso es precisamente lo que nos proporciona un agradable y estremecedor cambio  en nuestros esquemas provocadores del miedo lúdico, acostumbrados a tanta sangre corrompida por zombis malolientes,  mandíbulas goteantes o peludos forzudos con rasgos animales.  Y es que el miedo, el de verdad esta aquí al ladito  y respirando en nuestra nuca.


3 comentarios:

David Jasso dijo...

Me alegro un montón de que te haya gustado el libro. Tu reseña es muy elaborada, me ha encantado.
Y lo de que una simple viejecita cruzando la calle entraña peligro me ha inspirado, a lo mejor sale de ahí un relato...
Bueno, te dejo, que tengo el terror aquí a mi lado, babeandome la nuca. Gracias por todo.

Julia dijo...

Pues no he comentado la introduccion y el cierre del libro que son una sorpresa encantadora XD

Mercedes Pinto dijo...

Mi más sincera enhorabuena a David, no es fácil llegar al lector con el género que nos ha traído en Abismos; que por tu reseña, Julia, diría que tiene una pinta estupenda.
Saludos.