domingo, 6 de noviembre de 2011

Uno que leyó de una sentada. Voces que susurran

Yo antes leía así , de una sentada. Pillaba un libro y no lo dejaba hasta que no lo acababa. El mundo se paraba, no había reloj, comía de bocata, y el libro me dominaba. Muchos libros han pasado así   a ser parte de mi.  Luego vino  otro tiempo y ahora leo mas despacio, y las sentadas ya no son lo que eran.

Sin embargo de vez en cuando echo de menos los viejos vicios y acudo a  alguno de los que seguro  no me dejará soltarlo. 

Eso me paso con  Voces que susurran de John  Connolly



La serie de Charlie Parker,  me resulta siempre relajante por la tensión que me crea su lectura, es como una descarga de adrenalina.  Hay que leerla en orden porque lo que Connolly ha creado es un universo en el que los personajes se pasean y nos van descubriendo aspectos de los personajes.  En el que se une lo típico de la  hard boiled y lo sobrenatural.  Dentro de las típicas novelas negras,  destacan por tener un prosa muy cuidada, con una metáforas surrealistas que le dan  una enorme calidad literaria y porque con frecuencia los personajes que acompañan al protagonistas toman el relevo para convertirse ellos mismos en el centro del argumento.

En esta entrega, nos encontramos con un Bird,  mas sereno,  con menos protagonismo tal vez. El argumento gira en torno a  los excombatientes de Irak y los saqueos del Museo Nacional de Bagdad y el tráfico de antigüedades, entre las que algo hay que despierta a los demonios.  Vuelve, pues  a  tener una fuerte presencia el elemento fantástico,  aunque esta vez sea de una forma menos comprometida para nuestro protagonista. Volvernos a encontrarnos con alguno de esos viejos conocidos inquietantes y terribles, hay menos presencia  de nuestros queridos Ángel y Louis. 

Creo que me ha parecido una novela más convencional pese a la fuerte presencia de lo sobrenatural, que se torna sólido y tangible,  pero echo de menos algo más  de literatura, de ese vuelo lírico que  asomaba justificando en una frase toda la violencia, todo el miedo, toda la desamparada soledad de un Charlie Parker ferozmente humano pese a todo lo que sabemos de él. 

La serie de Bird se lee de tirón a ser posible en un ambiente adecuado: de noche y en soledad, pero a falta de esto se puede leer en cualquier sitio: a pleno sol, en el autobus, mientras esperamos en la consulta del médico o en la peluqueria, ..  porque te atrapa sin remedio.




7 comentarios:

Gabriel dijo...

Aunque el primer libro de la serie no me haya entusiasmado, sin duda tiene todos los ingredientes para atrapar al lector. Casi has conseguido convencerme para darle una segunda oportunidad a Charlie Parker XD

Besos ;)

Andromeda dijo...

Muy buena recomendación, Julia, yo a Connolly no le he leído nada pero siempre ando tras esos libros de ocasión que tanta falta hacen algunas veces.
Por cierto, si ya no lees de una sentada, no me puedo imaginar tu velocidad de antaño. O.o
:)

Julia dijo...

Ayy, De una sentada era de una sentada: coger el libro y no dejarlo hasta que se acabara.

Andromeda dijo...

Entonces Gabo hizo trampa, que Los tres mosqueteros no se lee de una sentada. :P

Gabriel dijo...

Cómo sois. Todo tiene que ser al pie de la letra. ¿En dónde queda entonces el lenguaje poético y los recursos estilísticos? Hay que ir un poco más allá e interpretar un poco XD

Andromeda dijo...

Pues yo ya estoy aprendiendo a sacar mis propias conclusiones adaptándolas a mis necesidades, Profe Pirata. :P

Carolinarome66635 dijo...

bueno hay que leerla entonces :) me gusto mucho la imagen de la muchacha en la cama eso si es querer leer :) Carolina - casas en venta